Estábamos como en una dimensión distinta. Yo escapaba y era como niño. También jugaba a escapar. Los grandes autos dónde me escondía se empezaban a mover, pero habíamos logrado salir de una cueva estilo caracol con muchos niveles. A los últimos niveles no los recomendaban, pero subimos, los pasamos y salimos afuera, que era algo que abajo no se decía. 
Después como en otro paisaje está V. y C. V. habla del padre de las chicas y está enojada por que se fue de mochilero. Veo como dos roles en ella y cuando se enoja hasta escucho otra voz, la de la M. I. como si hablara por ella. C. solo sonríe, como una niña. No habla.
En otra parte voy en la camioneta y calienta. No me doy cuenta y sobre calienta y larga vapor. Tenemos que parar a un costado. Íbamos con otra persona que me parece Mariano Y. y el hijo de E. que se iba a estudiar y nos preguntaba cómo era esa vida. Nosotros lo boludeabamos. 

Comentarios

Entradas más visitadas

Sueños lúcidos - 1; Jesús - 4

Mensaje e instrucciones - 8